viernes, 16 de abril de 2010

ASMA


El asma es una enfermedad crónica del sistema respiratorio caracterizada por vías aéreas hiperreactivas (es decir, un incremento en la respuesta broncoconstrictora del árbol bronquial).[ ]Las vías aéreas más finas disminuyen ocasional y reversiblemente por contraerse su musculatura lisa o por ensanchamiento de su mucosa al inflamarse y producir mucosidad,[ ]por lo general en respuesta a uno o más factores desencadenantes[ ]como la exposición a un medio ambiente inadecuado (frío, húmedo o alergénico), el ejercicio o esfuerzo en pacientes hiper-reactivos, o el estrés emocional. En los niños los desencadenantes más frecuentes son las enfermedades comunes como aquellas que causan el resfriado común.
Ese estrechamiento causa obstrucción y por tanto dificultad para pasar el aire que es en gran parte reversible, a diferencia de la
bronquitis crónica donde hay escasa reversibilidad. Cuando los síntomas del asma empeoran, se produce una crisis de asma. Por lo general son crisis respiratorias de corta duración, aunque puede haber períodos con ataques asmáticos diarios que pueden persistir por varias semanas. En una crisis severa, las vías respiratorias pueden cerrarse tanto que los órganos vitales no reciben suficiente oxígeno. En esos casos, la crisis asmática puede provocar la muerte.
El asma provoca síntomas tales como respiración sibilante,
falta de aire (polipnea y taquipnea), opresión en el pecho y tos improductiva durante la noche o temprano en la mañana.[ ]Entre las exacerbaciones se intercalan períodos asintomáticos donde la mayoría de los pacientes se sienten bien, pero pueden tener síntomas leves, como permanecer sin aliento -después de hacer ejercicio- durante períodos más largos de tiempo que un individuo no afectado, que se recupera antes. Los síntomas del asma, que pueden variar desde algo leve hasta poner en peligro la vida, normalmente pueden ser controlados con una combinación de fármacos y cambios ambientales pues la constricción de las vías aéreas suele responder bien a los modernos broncodilatadores.

Clasificación
Asma producido por esfuerzo. Entre 40% y 90% de la población asmática infantil, presenta broncoconstricción durante el ejercicio, de breve duración.
Asma nocturna. Es otra presentación, más frecuente en pacientes mal controlados cuya mortalidad (70%) alcanza pico en la madrugada.
Asma ocupacional
Asma alérgica
Asma estacional

CAUSAS
El asma es causada por una inflamación de las vías respiratorias. Cuando se presenta un ataque de asma, los músculos que rodean las vías respiratorias se tensionan y el revestimiento de dichas vías aéreas se inflama. Esto reduce la cantidad de aire que puede pasar y puede conducir a que se presenten sonidos sibilantes.
La mayoría de las personas con asma tienen ataques de sibilancias separados por períodos asintomáticos. Algunos pacientes tienen dificultad prolongada para respirar con episodios en que este problema se incrementa, mientras que otros pueden presentar tos como el síntoma predominante. Los ataques de asma pueden durar de minutos a días y se pueden volver peligrosos si se restringe el flujo de aire de manera severa.
En las personas sensibles, los síntomas de asma pueden desencadenarse por la inhalación de sustancias causantes de alergias, llamadas alergenos o desencadenantes.
Los desencadenantes comunes de asma abarcan:
Animales (caspa o pelaje de mascotas)
Polvo
Cambios en el clima (con mayor frecuencia clima frío)
Químicos en el aire o en los alimentos
Ejercicio
Moho
Polen
Infecciones respiratorias, como el resfriado común
Emociones fuertes (estrés)
Humo del tabaco

SINTOMAS
Tos con o sin producción de esputo (flema)
Retracción o tiraje de la piel entre las costillas al respirar (
tiraje intercostal)
Dificultad para respirar que empeora con el ejercicio o la actividad
Sibilancias:
episódicas
pueden empeorar en la noche o en las primeras horas de la mañana
pueden desaparecer espontáneamente
mejoran cuando se utilizan medicamentos que dilatan las vías respiratorias (broncodilatadores)
empeoran al inhalar aire frío
empeoran con el ejercicio
empeoran con la acidez gástrica (reflujo)
por lo general comienzan súbitamente
Síntomas de emergencia:
Labios y cara
de color azulado
Disminución del nivel de conciencia, como somnolencia severa o confusión, durante un ataque de asma
Dificultad respiratoria extrema
Pulso rápido
Ansiedad intensa debido a la dificultad para respirar
Sudoración
Otros síntomas que pueden estar asociados con esta enfermedad son:
Patrón de respiración anormal, en el cual la exhalación se demora más del doble que la inspiración
Paro respiratorio transitorio
Dolor torácico
Aleteo nasal
Opresión en el pecho

Diagnóstico
El diagnóstico del asma comienza con una evaluación del cuadro clínico, la historia familiar y antecedentes de riesgo o crisis anteriores tomando en consideración el tiempo de evolución del cuadro y las crisis. La mayoría de los casos de asma están asociados a condiciones alérgicas, de modo que diagnosticar trastornos como
rinitis y eczema conllevan a una sospecha de asma en pacientes con la sintomatología correcta: tos, asfixia y presión en el pecho.[22] El examen físico por lo general revela las sibilancias que caracterizan al asma. Es importante evaluar si el paciente ya recibió algún tratamiento antes de la consulta médica, así como los eventos desencadenantes de la crisis.
El examen físico es vital, a veces no da tiempo examinar con detalle, sin embargo se perciben las características sibilancias a la
auscultación. En algunos casos severos, la broncoobstrucción es tal que se presenta un silencio auscultatorio, sin embargo, el resto de la clínica es tan florida por la incapacidad respiratoria que el diagnóstico no amerita la percepción de sibilancias para el tratamiento de estas crisis severa de asma. Esa angustia y sed de aire puede indicar una crisis severa que amerita tratamiento de rescate inmediato para revertir el broncoespasmo antes de continuar con el examen físico detallado. La inspección del tórax puede mostrar tiraje o retracción subcostal o intercostal. Las dimensiones del tórax en pacientes asmáticos crónicos varían en comparación con niños no asmáticos, característico el aplanamiento costal. La inspección puede revelar detalles al diagnóstico, como el descubrimiento de dermatitis alérgicas, conjuntivitis, etc.
Existen varios exámenes que ayudan al diagnóstico del asma, entre ellas pruebas de función pulmonar, pruebas de
alergia, exámenes de sangre, radiografía del pecho y senos paranasales

TRATAMIENTO
El tratamiento tiene como objetivo evitar las sustancias que desencadenan los síntomas y controlar la inflamación de las vías respiratorias. Usted y su médico deben trabajar juntos como equipo para desarrollar y llevar a cabo un plan para eliminar los desencadenantes del asma y vigilar los síntomas.
Existen dos clases básicas de medicamentos para el tratamiento del asma que son:
Medicamentos de acción prolongada para prevenir ataques
Medicamentos de alivio rápido para su uso durante un ataque
Los medicamentos de acción prolongada se utilizan regularmente para prevenir ataques y no para tratarlos. Tales medicamentos abarcan:
Corticosteroides inhalados (como Azmacort, Vanceril, AeroBid, Flovent) que previenen la inflamación
Inhibidores de leucotrienos (como Singulair y Accolate)
Broncodilatadores de acción prolongada (como Serevent) que ayudan a abrir las vías respiratorias
Omilizumab (Xolair) que bloquea una ruta que el sistema inmunitario usa para desencadenar síntomas de asma
Cromoglicato disódico (Intal) o nedocromilo sódico (Tilade)
Aminofilina o teofilina (ya no se utilizan tanto como en el pasado)
Algunas veces, se usa un solo medicamento que combina esteroides y broncodilatadores (Advair, Symbicort)
Los medicamentos de alivio rápido o de rescate se utilizan para aliviar los síntomas durante un ataque y abarcan:
Broncodilatadores de acción corta (inhaladores), como Proventil, Ventolin, Xopenex y otros
Los corticosteroides, como metilprednisolona, se pueden administrar directamente dentro de la vena (intravenosos), durante un ataque severo, junto con otros medicamentos inhalados
Las personas con asma leve (ataques poco frecuentes) pueden utilizar los medicamentos de alivio rápido cuando sea necesario. Las personas con asma persistente deben tomar medicamentos de control regularmente para evitar los síntomas. Un ataque severo de asma requiere evaluación médica y puede ser necesaria la hospitalización, administración de oxígeno y medicamentos intravenosos.
Un espirómetro es un dispositivo simple para medir qué tan rápido puede uno sacar el aire de los pulmones y le puede ayudar a uno a ver si se aproxima un ataque, algunas veces, incluso antes de que aparezca cualquier síntoma. Las mediciones del flujo máximo pueden ayudar a mostrar cuándo se necesita un medicamento o cuándo es necesario tomar otra medida. Los valores de flujo máximo de 50 a 80% de la mejor medición personal de un individuo son un signo de un ataque de asma moderado, mientras que los valores por debajo de 50% son una señal de un ataque grave.

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APENDICITIS


Apendicitis es la inflamación del apéndice, ubicado en el ciego, que es la porción donde comienza el intestino grueso. Normalmente los casos de apendicitis aguda requieren de un procedimiento quirúrgico llamado apendicectomía bien por laparoscopia o laparotomía que no es más que la extirpación del apéndice inflamado. En casos sin tratamiento, el índice de mortalidad es elevado, principalmente debido a complicaciones como la peritonitis y el shock séptico (véase: síndrome de respuesta inflamatoria sistémica - SIRS),[] en particular cuando el apéndice inflamado se rompe.
La apendicitis aguda se describió por primera vez en
1886 por Reginald Fitz,y las contribuciones de Charles McBurney en 1889, reconocida como una de las causas más frecuentes de dolor abdominal agudo o repentino en el mundo. Aproximadamente 7% de la población será operado de una apendicectomía debido a una apendicitis aguda.

CAUSAS
La apendicitis es una de las causas más comunes de cirugía abdominal de emergencia en los Estados Unidos y generalmente ocurre cuando el apéndice resulta bloqueado por heces, un cuerpo extraño o, en raras ocasiones, por un tumor.

SINTOMAS
síntomas de la apendicitis varían y puede ser difícil diagnosticarla en niños pequeños, ancianos y mujeres en edad fértil.
Clásicamente, el primer síntoma es el dolor alrededor del ombligo (ver:
dolor abdominal). Este dolor inicialmente puede ser vago, pero cada vez se vuelve más agudo y grave. Es posible que se presente inapetencia, náuseas, vómitos y fiebre baja.
A medida que se incrementa la inflamación en el apéndice, el dolor tiende a desplazarse a la parte inferior derecha del abdomen y se concentra directamente sobre el apéndice en un lugar llamado el
punto de McBurney.
Si se presenta ruptura del apéndice, el dolor puede disminuir brevemente y usted puede sentirse mejor; sin embargo, una vez que se infecta e inflama el revestimiento de la cavidad abdominal (una afección llamada
peritonitis), el dolor empeora y usted se torna más enfermo.
El dolor abdominal puede empeorar al caminar o toser y es posible que usted prefiera quedarse quieto debido a que los movimientos súbitos le causan dolor.
Los síntomas tardíos abarcan:
Escalofríos
Estreñimiento
Diarrea
Fiebre
Inapetencia
Náuseas
Temblores
Vómitos


TRATAMIENTO
Si usted tiene un caso no complicado, un cirujano generalmente extirpará el apéndice poco tiempo después de que el médico considere que usted podría tener la afección. Para obtener información sobre este tipo de cirugía, ver el artículo sobre
apendicectomía.
Debido a que los exámenes utilizados para diagnosticar la apendicitis no son perfectos, algunas veces, la operación revelará que el apéndice está normal. En este caso, el cirujano lo extirpará y explorará el resto del abdomen para buscar otras causas del dolor.
Si una tomografía computarizada muestra que usted tiene un
absceso a raíz de la ruptura del apéndice, le pueden tratar la infección y hacerle extirpar el apéndice después de que la infección y la inflamación hayan desaparecido.

PRONOSTICO
Si le extirpan el apéndice antes de que se rompa, usted probablemente se recuperará muy pronto después de la cirugía. Si el apéndice se rompe antes de la cirugía, posiblemente se recupere más lentamente y tenga mayor probabilidad de desarrollar un absceso u otras complicaciones.

POSOBLES COMPLICACIONES
Conexiones anormales entre los órganos abdominales o entre estos órganos y la superficie de la piel (fístula)
Absceso
Infección de la herida quirúrgica
Peritonitis

GONORREA


Qué es la gonorrea:
La gonorrea es una ETS común causada por una bacteria con forma de riñón que crece en pares (en inglés, se la conoce popularmente por los nombres de “clap”, “dose” o “drip”).

Cuán común es la gonorrea:
En los EE.UU. hay más de 700.000 casos anuales de gonorrea.

Quién puede contraer la gonorrea:
Cualquier persona que tenga relaciones sexuales sin protección con una persona infectada con gonorrea puede contraer gonorrea.

Cómo se transmite la gonorrea:
La gonorrea se transmite casi siempre a través de las relaciones sexuales, ya sea por vía oral, anal o vaginal. No es necesario que haya eyaculación para que la enfermedad se transmita o contraiga. La mujer es mucho más susceptible de contraer gonorrea del hombre, que el hombre de la mujer. La gonorrea también puede ser pasada a un ojo con la mano o con otra parte del cuerpo humedecida con líquidos infectados. Si una mujer embarazada tiene gonorrea, puede pasar el germen a los ojos de su bebé durante el parto, lo cual puede causar una infección de ojos seria.

Cuáles son los síntomas de la gonorrea:
Es posible tener gonorrea sin tener ningún síntoma. Cuando sí se tienen síntomas, éstos pueden tardar de 1 a 30 días en desarrollarse después de producirse la infección (el promedio es de 3 a 5 días). Con síntomas o sin síntomas, igual se les puede pasar el germen a otras personas. Los síntomas de la gonorrea incluyen:
Secreciones anormales de la vagina
Sensación de ardor al orinar
Dolor en el abdomen
Fiebre
Dolor durante las relaciones sexuales
Dolor de garganta (cuando se tiene gonorrea en la garganta)
Dolor, secreción y sangrado del ano (cuando se tiene gonorrea en el ano)
Enrojecimiento, picazón o secreciones de los ojos (cuando se tiene gonorrea en los ojos)

Cómo se diagnostica la gonorrea:
Tu proveedor de cuidados de salud puede diagnosticar la gonorrea tomándote una muestra de orina o haciéndote un examen pélvico y pruebas del cuello uterino. Es importante hacerse la prueba para determinar si se tiene gonorrea o gonorrea. Ambas enfermedades tienen síntomas muy similares, pero cada una requiere un tratamiento diferente.

Hay cura para la gonorrea:
¡Sí! La gonorrea puede curarse con antibióticos recetados por el proveedor de cuidados de salud. Si la gonorrea se trata temprano, generalmente se puede curar con una sola dosis de antibióticos (ya sea inyectados o tomados por boca). Cuanto más temprano se trata la gonorrea, más fácil es de curar. Si la infección se ha extendido, hay que tomar la medicación durante un período de tiempo más largo. Si la infección es seria, puede ser necesario ser hospitalizada.

Es peligrosa la gonorrea:
La gonorrea puede causar problemas serios si no se la trata temprano. Puede causar dolor crónico en la parte baja del abdomen. La gonorrea puede extenderse de la vagina al útero y a las trompas de Falopio y convertirse en
enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que puede causar infertilidad o embarazo ectópico (embarazo en las trompas de Falopio). Existe un riesgo muy bajo de que la gonorrea se extienda al torrente sanguíneo y cause fiebre, escalofríos, ampollas en la piel o artritis en las articulaciones.

Cómo puedo evitar transmitir la gonorrea a otros:
Si piensas que tienes gonorrea, debes dejar de tener relaciones sexuales. Si tienes gonorrea, puedes pasársela a otra persona. Tienes que esperar hasta que hayas terminado todo el tratamiento y tu proveedor de cuidados de salud diga que te has curado. Asegúrate de decirle a todos tus compañeros(as) de relaciones sexuales, actuales y anteriores, que tienes gonorrea, ya que es posible que los hayas infectado. Quizás te resulte difícil hacer esto, pero es muy importante que lo hagas para que las personas infectadas puedan recibir tratamiento antes de ocurran problemas más serios de salud. Tienes que asegurarte que tu compañero(a) de relaciones sexuales se haga la prueba y, si está infectado(a), que se trate al mismo tiempo que ti para que ustedes no se vuelvan a infectar. También tienes que asegurarte de usar un condón de látex (o poliuretano si eres alérgica al látex) cada vez que tengas relaciones sexuales por vía vaginal, anal u oral.

Cómo puedo evitar contraer la gonorrea:
La mejor manera de evitar contraer gonorrea es no tener relaciones sexuales. Pero si decides tener relaciones sexuales, asegúrate de
usar un condón cada vez que tengas relaciones sexuales por vía vaginal, anal u oral.

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HEMORROIDES





Hemorroides (del griego haima: ‘sangre ’ y rein: ‘fluir’) son varices o inflamaciones de las venas en el recto y el ano. También se las conoce con el nombre de almorranas. Anatómicamente son plexos, cojinetes o almohadillas de tejido submucoso donde están contenidas las vénulas y arteriolas superficiales del conducto anal.[]Normalmente son tres los cojinetes, localizados en la pared lateral izquierda, pared lateral derecha y en posición media posterior y funcionan en el mecanismo de continencia de las heces.
A menudo, las inflamaciones de las hemorroides son consecuencia del esfuerzo del pujo para evacuar el
intestino, aunque pueden ser causadas por otros factores como el embarazo, el envejecimiento y el estreñimiento crónico o la diarrea.
El principal síntoma de las hemorroides es
sangre roja brillante en las heces, en el papel higiénico o en el inodoro. Otras causas de sangrado anal o rectal incluyen un cáncer colorrectal o anal. Debido a que las hemorroides son parte normal de la anatomía anorrectal, el tratamiento sólo se indica en casos sintomáticos. Es recomendable que sean tratadas por médicos especialistas en coloproctología. El tratamiento suele incluir baños tibios y una crema u otra medicina. Las hemorroides complicadas pueden requerir cirugía y otros tratamientos.


Clasificación
Las hemorroides patológicas se dividen en internas, si se encuentran por arriba de la línea pectínea o dentada del conducto anal, y externas las que se encuentran distales o por abajo de la línea dentada. Las hemorroides internas se clasifican en cuatro grados.
a) En el primero de ellos, la hemorroide se localiza en el tejido submucoso sobre la línea dentada. Puede defecar sangre roja viva.
b) En el segundo grado, sobresalen al defecar pero se reintroducen espontáneamente, con el cese del esfuerzo.
c) Las de tercer grado, salen al defecar y el paciente debe reintroducirlas manualmente.
d) En el cuarto grado, las hemorroides son irreductibles y están siempre prolapsadas.
Las hemorroides también pueden trombosarse. Las hemorroides internas se originan desde el plexo hemorroidal superior y están cubiertas por mucosa proximal a la línea dentada. Pueden presentar rectorragia, protrusión, quemazón, prurito, dolor y descarga mucosa.

Etiología
Algunas causas que predisponen a padecer hemorroides:
Factores
hereditarios.
Estreñimiento que, al forzar el paso de las heces, comprime las venas hemorroidales.
Diarrea, que puede producir irritación.
Ocupacional, estar de pie o sentado durante mucho tiempo seguido, ejemplos: conserjes, botones, ejecutivos, choferes, pilotos.
Embarazo, sobre todo en las últimas semanas.
Hipertensión portal, aumento de presión venosa a nivel del sistema porta.
Obesidad, por aumento de la presión abdominal sobre el piso pélvico.
Abuso de
laxantes.
nutricionales


Los síntomas de hemorroides incluyen
Prurito anal Dolor anal especialmente mientras se está sentado Sangre roja brillante en el papel higiénico, en las heces o en la taza del inodoro Dolor durante la defecación Una o más protuberancias duras y sensibles cerca del ano


Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante un examen clínico del
recto y del ano. Para descartar la posibilidad de un cáncer se recomienda practicar un examen radiográfico con enema opaco y, posiblemente, una sigmoidoscopia. De todas formas, ante un cuadro de hemorroides se pueden observar pequeñas pérdidas de sangre, mientras que ante un cáncer las hemorragias suelen ser más abundantes, persistentes y, por lo general, se presentan asociadas con cambios en el hábito intestinal.
Endoscopia
La endoscopia es utilizada principalmente para ver y filmar el interior de las cavidades corporales y realizar algunos procedimientos sin necesidad de recurrir a la cirugía. Existen diferentes tipos de endoscopia y la anoscopia es uno de ellos.
La
rectoscopia es una observación instrumental del recto y ano, por medio de la cual se puede visualizar el estado interno de los mismos. De esta manera se puede ver el origen del sangrado, la causa de la molestia y en muchas ocasiones, se puede tomar una biopsia y aclarar el diagnóstico.
La
colonoscopia es un estudio instrumental, mediante una preparación de purga y lavados previos, con el colonoscopio, el cual permite, bajo anestesia y lubricante, y distensión moderada no dolorosa, con aire, ver todo el aparato digestivo inferior.
En ellas podemos observar el origen del sangrado, tomar fotografías, reconocer
tumoraciones y ulceraciones, diagnosticar formaciones diverticulares, su estado patológico, lo mismo que estenosis y un reconocimiento rápido de las tumoraciones benignas (divertículos) y malignas (cánceres), etc.
Hoy en día las técnicas han cambiado mucho. Existen analgésicos excelentes para el manejo de las molestias pre-examen y post-operatorias. El paciente debe ser atendido por un cirujano colorrectal. Este tendrá los conocimientos más actualizados respecto a dichas enfermedades.

Tratamiento
Mantener una buena higiene anal y evitar rascar o frotar las hemorroides, para ayudar a prevenir las infecciones.
Corregir el estreñimiento añadiendo
fibra a la dieta: frutas, verduras, pan integral, líquidos abundantes
Corregir las
diarreas.
Evitar comidas muy sazonadas, picantes y grasas, así como el consumo de alcohol.
Evitar esfuerzos al defecar.
Reducir el tiempo de defecación.
Utilizar papel higiénico suave o limpieza anal mediante baño con agua tibia.
No es conveniente aplicar gasas frías o hielo ya que, si bien esta acción alivia el dolor temporalmente, el frío impide que se disuelva el trombo que causa las hemorroides.

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http://www.youtube.com/watch?v=ft0O0qH-EPE&feature=channel



HEMORRAGIA


Esta condición se refiere a la pérdida de sangre, la cual puede ser interna (cuando la sangre gotea desde los vasos sanguíneos en el interior del cuerpo); externa, por un orificio natural del cuerpo (como la vagina , boca o recto); o externa, a través de una ruptura de la piel.
Las heridas graves no siempre sangran profusamente y ciertas lesiones menores, como las heridas en el cuero cabelludo, pueden sangrar mucho. Las personas que toman medicamentos que licuan la sangre o que tienen trastornos de sangramiento , como la
hemofilia , tienden a sangrar en exceso y con rapidez porque su sangre no coagula con facilidad. Estas personas requieren de atención médica inmediata en caso de presentar hemorragia.
Las heridas por punción, aunque no suelen sangrar mucho, son muy peligrosas debido al riesgo de infección. Se debe buscar asistencia médica para prevenir el
tétanos u otras infecciones.
Las heridas abdominales pueden ser muy peligrosas debido a la posibilidad de hemorragias internas graves que no se pueden apreciar externamente, pero que pueden causar shock .

CAUSAS
La hemorragia puede ocurrir a causa de lesiones o espontáneamente. El sangrado espontáneo por lo general se debe a problemas en el tracto gastrointestinal o urogenital.

SINTOMAS
Sangre que sale por una herida abierta.
Magulladuras.
Shock.
Palidez.
Piel fría y húmeda.
Mareos o aturdimiento tras sufrir una lesión.
Ritmo cardíaco o pulso acelerado.
Presión sanguínea baja.
Confusión o disminución del estado de alerta.
Debilidad.
Internos: Cualquiera de los anteriormente mencionados y además:
Dolor abdominal.
Abdomen hinchado.
Signos de shock.
Hemorragia externa por un orificio natural.
Sangre en la heces de color rojo vivo, marrón o negro.
Sangre en la orina, de tonalidades rojas, rosa o color té.
Hemorragia vaginal más profusa o por más tiempo de lo normal.
Sangre en el vómito, de color rojo vivo o marrón como el café.

CLASIFICACION
Las hemorragias pueden clasificarse atendiendo a múltiples factores:
Según la cantidad de sangre perdida, teniendo presente que el volumen sanguíneo oscila entorno a 4 litros:
Leve (pérdida de sangre <> 40%).
Según el vaso de procedencia:
Arterial:
Sangre de color rojo vivo que brota a borbotones (como fuente).
Venosa: Sangre de color obscuro que sale de forma continua.
Capilar: Sangre de color rojo vivo que sale de forma continua y a modo de sábana.
Según el punto de origen de la hemorragia:
Externa: Cuando la lesión que produce la hemorragia se encuentra en la superficie del cuerpo, ejemplo: Un corte con un cuchillo.
Interna: Cuando la sangre procede de la lesión de alguna estructura del interior del organismo. Estas pueden asimismo ser clasificadas en:
Con manifestación externa a través los orificios naturales del cuerpo, ejemplo:
otorragia (hemorragia que se manifiesta a través del oído)
Sin manifestación externa, ejemplo:
Hemotorax (hemorragia que se caracteriza por el acúmulo de sangre en los pulmones).

TRATAMIENTO
Sin duda, estar frente a una persona accidentada, con un sangrado masivo es una de las situaciones que pondrá a prueba nuestra capacidad para responder y ayudar al accidentado. Debemos mantener la tranquilidad ya que las medidas que veremos son sumamente eficaces mientras que las realicemos correctamente.
La sangre se encuentra circulando por el interior de los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares), que la transportan por todo el cuerpo. Cuando alguno de estos vasos sanguíneos se rompe generalmente luego de un traumatismo ya sea contuso o cortante, la sangre sale de su interior, originándose así una hemorragia que será de mayor gravedad e intensidad de acuerdo al mecanismo de acción y la intensidad del accidente, así como también si afecta directamente vasos arteriales .
Toda pérdida de sangre debe ser controlada cuanto antes, sobre todo si es abundante.En caso de hemorragias el organismo pone en funcionamiento su mecanismo para controlarla, inicialmente genera una vasoconstricción (achicamiento del diámetro del vaso), agregando las plaquetas alrededor del vaso lesionado y formando un coágulo que tapona dicho vaso, impidiendo la salida de sangre. La atención de primeros auxilios contribuye a que este proceso sea efectivo.Esta atención debe ser inmediata porque en pocos minutos la pérdida de sangre puede ser masiva, ocasionando shock y muerte.
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GASTRITIS CRONICA





Se denomina gastritis crónica a la inflamación inespecífica de la mucosa gástrica, de etiología múltiple y mecanismos patogénicos diversos. Las lesiones histológicas se localizan en el antro, cuerpo gástrico o en ambos pudiendo ser su evolución progresiva hacia una atrofia gástrica.
La implicación de la infección por Helicobacter pylori en gran parte de las gastritis es la novedad más importante. Cuando no se encuentran lesiones orgánicas en esófago ni en estómago existe tendencia a denominar de forma errónea ¨gastritis¨ a aquellos cuadros con síntomas de pesadez, aerofagia, molestia abdominal, saciedad temprana, plenitud postprandial... que debían englobarse en el término de dispepsia funcional o no ulcerosa.
En ocasiones estos síntomas se asocian a la presencia de inflamación de la mucosa gástrica.Existen otras formas menos frecuentes de gastritis crónica como la linfocitaria, la hiperplasia de la mucosa gástrica y gastritis hipertrófica, gastritis eosinofílica ...

A quién afecta:
No existen estudios epidemiológicos extensos de gastritis crónica en España que se puedan aplicar a la totalidad de la población aunque se conoce que la incidencia aumenta con la edad.
Desde que se aceptó que el agente etiológico principal es el H. pylori existen estudios sobre la infección por este germen. La mayoría de los pacientes infectados tienen cierto grado de gastritis crónica por lo que se pueden deducir los datos de la enfermedad analizando los estudios sobre prevalencia de H. pylori.
En los países en vías de desarrollo con un sistema sanitario deficiente, bajo nivel cultural y económico la prevalencia de gastritis crónica asociada a H. pylori es de 60-80% en niños y de 100% en adultos y ancianos. En los países desarrollados con mejor asistencia sanitaria y cultural y mayores ingresos económicos la prevalencia en niños es de 5-10% y en adultos 20-30% siendo de un 60-70% en los mayores de 40 años.

Cuáles son las causas:
Los factores etiológicos son múltiples pudiendo agruparse en infecciosos, irritantes químicos, inmunológicos y genéticos. En cuanto a la etiología infecciosa varios gérmenes pueden causar lesiones inflamatorias del tipo de gastritis crónica. El germen más frecuentemente asociado a las gastritis crónicas antrales con úlcera duodenal es el H. pylori. Se encuentra presente también en las gastritis de antro y cuerpo (pangastritis) no asociadas a ulcus gastroduodenal. La colonización gástrica comienza en el antro debido a la actividad del tipo ureasa, penetrando en el epitelio con lo que consigue desencadenar una cascada inflamatoria.
Entre los irritantes químicos la alcalinización del pH intragástrico por la presencia de bilis puede producir una gastritis crónica. Esta situación es frecuente en los pacientes con estómagos operados (gastrectomía).
En las gastritis de cuerpo con atrofia gástrica que cursan con aclorhidria y anemia perniciosa pueden existir anticuerpos anticélulas parietales y/o antifactor intrínseco. También se acepta que la infección por H. pylori en pacientes predispuestos genéticamente puede originar esta forma de gastritis crónica atrófica. Así los pacientes con gastritis crónica atrófica y anticuerpos pueden padecer otras enfermedades autoinmunes asociadas (tiroiditis, lupus eritematoso sistémico...).

Cuáles son los síntomas:
Las gastritis crónicas no tienen unos síntomas específicos de la enfermedad. Hay pacientes asintomáticos, otros presentan síntomas dispépticos del tipo molestia en epigastrio, pesadez postprandial, aerofagia... Existen estudios que demuestran que los síntomas dispépticos aparecen en igual proporción en las gastritis producidas por H. pylori que en las que no tienen este germen.
Otras formas de presentación pueden ser anemia perniciosa, anemia ferropénica inespecífica...

Cómo se diagnóstica:
El diagnóstico diferencial se debe realizar con la úlcera duodenal, hernia de hiato, litiasis biliar, pancreatitis crónica y el síndrome de intestino irritable.
La gastroscopia permite observar la mucosa gástrica sugiriendo el diagnóstico de gastritis pero no existe correlación de los signos endoscópicos con las lesiones histológicas. Asímismo permite descartar otras posibilidades diagnósticas.
El diagnóstico de certeza es con el estudio histológico de la biopsia obtenida por endoscopia. El patólogo nos informa de la localización y morfología de la gastritis y de la presencia o no de H. pylori.El diagnóstico histológico de gastritis crónica no se correlaciona de manera segura con los síntomas por lo que el médico debe considerar otros mecanismos fisiopatológicos.Otros estudios que se pueden realizar es analítica (hemograma, determinación de hierro, vitamina B12...).La presencia de Helicobacter pylori se puede investigar con otros métodos como determinación de anticuerpos anti- Helicobacter pylori, prueba de aliento con urea marcada, test rápido de la ureasa y cultivo microbiológico en una muestra de biopsia.En las gastritis crónicas con atrofia gástrica conviene realizar un estudio del jugo gástrico y determinar la gastrina sérica.

Cuál es el tratamiento:
Las gastritis crónicas asintomáticas no requieren tratamiento. En los pacientes sintomáticos se debe de individualizar el tratamiento.En caso de que exista gastritis crónica antral asociada a Helicobacter pylori y se decida erradicarlo, disponemos de varias pautas siendo la más frecuentemente utilizada la asociación de inhibidores de la bomba de protones, amoxicilina y claritromicina durante 7 ó 10 días.Si existe anemia por niveles bajos de hierro se indicará hierro para restablecer los depósitos. En las atrofias gástricas con niveles bajos de vitamina B12 se administrará esta vitamina de forma periódica.Existen algunas normas dietéticas que mejoran los síntomas de estos pacientes como evitar las grasas, salsas, picantes, especias... así como realizar cinco tomas alimenticias diarias aunque de menor cantidad.

GASTRITIS



Se le denomina gastritis a la inflamación de la mucosa gástrica, que en la culodia explota, presentándose en diversas formas de imágenes rojizas en flama o como hemorragias subepitelial[1] s. Sin embargo, el diagnóstico de certeza es mediante un estudio histopatológico de la biopsia de mucosa gástrica previamente extraída de la exploración endoscopica. Es posible que sólo una parte del estómago esté afectada o que lo esté toda la esfera gástrica. Son varias las causas, como los malos hábitos alimenticios, el estrés, el abuso en el consumo de analgésicos (aspirina, piroxicam, indometacina, etc.) o la infección por la infección por Helicobacter pylori.

Síntomas
En ocasiones no se presentan síntomas pero lo más habitual es que se produzca ardor o dolor en el
epigastrio, acompañado de náuseas, mareos, etc. Es frecuente encontrar síntomas relacionados al reflujo gastroesofágico, como la acidez de estómago. Los ardores en el epigastrio suelen ceder a corto plazo con la ingesta de alimentos, sobre todo leche. Pero, unas dos horas tras la ingesta, los alimentos pasan al duodeno y el ácido clorhídrico secretado para la digestión queda en el estómago, lo que hace que se agudicen los síntomas[2] . También puede aparecer dolor abdominal en la parte superior (que puede empeorar al comer), indigestión abdominal, pérdida del apetito, vómitos con sangre o con un material similar a granos de café, y heces oscuras.

Las causas menos comunes son:
Trastornos autoinmunitarios (como anemia perniciosa)
Reflujo de
bilis hacia el estómago (reflujo biliar)
Ingerir o beber sustancias corrosivas o cáusticas (como las sustancias tóxicas)
Exceso de secreción de
ácido gástrico (como el ocasionado por el estrés)
Infección viral, especialmente en personas con un sistema inmunitario débil

TRATAMIENTO

El tratamiento depende de la causa específica. Algunas de las causas desaparecerán con el tiempo. Se puede recomendar el uso de medicamentos para neutralizar el ácido estomacal o disminuir su producción.

Diagnóstico
El
diagnóstico se realiza por medio de la endoscopia del aparato digestivo superior[4] . En el examen de los tejidos (histopatológicamente) se observa infiltración de polimorfonucleares (glóbulos blancos).

Clasificación
La clasificación de la gastritis se basa en la evolución, histología y la
patogenia.
Clasificación de las gastritis:
I. Gastritis aguda
A. Infección aguda por H. pylori
[5]
B. Otras gastritis infecciosas agudas
1.
Bacteriana (aparte de H. pylori)
2. Helicobacter helmanni
3. Flegmonosa
4.
Micobacterias
5.
Sífilis
6.
Víricas
7.
Parasitarias
8.
Fúngicas

II. Gastritis atrófica crónica
A. Tipo A:
autoinmunitaria, predominante en el cuerpo del estómago.
B. Tipo B: relacionada con H. pylori, predominante en el antro del estómago.
C. Química (producida por agentes
antiinflamatorios, alcohol, estrés, tabaco)
III. Formas poco frecuentes de gastritis
A. Linfocítica
B. Eosinófila
C.
Enfermedad de Crohn
D.
Sarcoidosis
E. Gastritis granulo matosa aislada
Las causas más frecuentes de gastritis aguda son infecciosas. La infección aguda por H. pylori induce gastritis. La gastritis por H. pylori se describe como un cuadro de presentación brusca con dolor epigástrico y algunas veces náuseas y vómitos. También se demuestra un intenso infiltrado de
Neutrofilos con edema e hiperemia en el estudio histológico. Si este cuadro no se trata con un nivel de atención de primero y segundo nivel, avanzará a gastritis crónica.
Después de la infección aguda por H. pylori se puede producir una
hipoclorhidria de más de un año de duración.